Copa América y estrategia empresarial
02/05/2007 - Categoría: Economía - Autor: José Luis Marcó
No existe otro deporte en el mundo con mayor paralelismo entre su concepción interna y el mundo empresarial. Cultura del esfuerzo, meticulosa preparación, trabajo en equipo y desarrollo tecnológico. Esta es precisamente la fórmula que ha aupado al triunfo al actual poseedor de la Copa, el suizo Alinghi, del sindicato fundado por Ernesto Bertarelli, que se ha garantizado un lugar en la historia al haber devuelto el trofeo a Europa desde que abandonara el viejo continente en 1851.
Bertarelli, supo convertir su proyecto en ganador aplicando tres conceptos cruciales para el éxito: rodearse de talento, ir a la punta en cuanto a tecnología y, sobre todo, trabajo en equipo.
Alinghi venció la America's Cup en Auckland contra el defender Team New Zealand, con un barco desarrollado por la École Polytechnique Fédérale de Lausanne, y para patronearlo escogió y fichó (se lo quitó a la competencia) al mejor en el negocio Russell Coutts.
Coutts fué el que lideró la primera victoria para New Zealand en 1995 contra el Stars & Stripes de Dennis Conner, que supuso arrancar de las manos de los americanos una copa que ha permanecido en su haber durante más de un siglo. También Coutts fué quien la defendió exitosamente para los neozelandeses en 2000. Junto a Coutts llegaron a Alinghi otros importantísimos regatistas como Brad Butterworth, un táctico legendario, Grant Simmer, veterano de la America's Cup como jefe de diseño y Jochen Schuemann, ganador de cuatro medallas olímpicas como director deportivo del equipo.
Todos ellos, tipos con enorme talento y tantas raíces suizas como "la paella" ninguna.
El equipo que viste los colores de la Société Nautique de Genève está compuesto por deportistas de 21 nacionalidades diferentes, en un alarde de globalización y de demostración de que el mundo es cada vez más plano, no sólo para la deslocalización en busca de ahorros en costes, sino también para los equipos de altísimo rendimiento.
Talento y tecnología, factores decisivos
En el siglo XXI, lo que conocemos como el primer mundo, recibe por causa de la globalización, el envite de la competencia de países emergentes con un enorme potencial económico, por recursos naturales, por disponibilidad de mano de obra, por la competitividad de sus costes laborales. En este escenario sólo un nuevo modelo productivo, basado en el Talento y en la Tecnología, va a permitir a los países avanzados seguir en la punta de lanza productiva y económica del planeta.
La Copa América y el mundo empresarial el tiempo ha llevado, a esos dos mundos inicialmente tan cercanos a finales del siglo XIX, cuando los Clippers competían por traer el té lo más rápidamente posible desde Bombay hasta Portsmouth a través del cabo de Buena Esperanza (no existía el canal de Suez), a compartir de nuevo la misma ruta hacia el éxito. Analizar a fondo lo que representa esta competición deportiva nos puede ayudar a reflexionar, sobre la estrategia a seguir para conducir nuestra empresa a buen puerto.
Todo nace del talento del equipo. Los equipos Copa América inician la competición varios años antes de que empiecen a surcar las aguas del campo de regatas. Ésta es básicamente una competición tecnológica, que se desarrolla en las mesas de diseño y en la exploración de nuevos materiales.
El trabajo de un excelente equipo de ingenieros capaces de alcanzar el máximo nivel tecnológico en el barco, va a determinar en gran medida las posibilidades de éxito de sus compañeros regatistas. Visión, planificación, inversión a largo plazo, son conceptos fundamentales a tener en cuenta. No apostar, desde el principio, por rodearse de talento, puede suponer un handicup insalvable el día de la regata.
El siguiente concepto a tener en cuenta es el del Team-work, por todas partes y en su máxima expresión. De un lado comunicación máxima entre los regatistas y los ingenieros para trasladarles las sensaciones que tienen sobre el producto, para aportarles su percepción de cómo funciona frente a las armas de la competencia, para sugerirles posibles áreas de mejora de manera constante.
De otro, máxima compenetración entre los miembros de la tripulación.
Buen reparto de roles, entre los que destacan el patrón, excelente conductor de la nave y auténtico líder a bordo, y el táctico, pendiente permanentemente de la evolución de la competencia.
Pero estos dos profesionales, que pueden llegar a calificarse como estrellas (en la acepción deportiva del término), comparables a un Shumacher o Zidane, nada pueden hacer si no cuentan con un equipo excelente y óptimamente cohesionado, que desde la sombra trabajen en pos de "la misión".
Misión clara y sobre todo compartida, conseguir la gloria del triunfo en forma de una aguamanil de plata estrategia y planificación desde el principio liderazgo y gestión para implementarla, aunando talento, tecnología, team-work análisis de la competencia y táctica para batirla en el duelo final. Esto es la Copa América y esto es, en el siglo XXI, la gestión empresarial.
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