Seeliger y Conde

La Firma Española líder en Búsqueda de Directivos

Especialización Sectorial

Salud

En Seeliger y Conde nos esforzamos en atender la creciente necesidad entre Empresas, industriales y de servicios, e Instituciones que desarrollan su actividad en el ámbito de la Salud, de identificar y atraer el talento preciso para hacer frente a un entorno que cambia con celeridad.

Del mismo modo que asumimos que para ello debemos aportar un profundo conocimiento sectorial, y de allí la extensa experiencia ejecutiva específica de nuestro equipo, diferenciamos nuestra oferta en la compaginación de actividad en otros sectores que se han enfrentado ya a circunstancias similares con anterioridad.

Queremos de esta forma ofrecer ventajas a la hora de interpretar y evaluar capacidades y habilidades relevantes para gestionar procesos de cambio, con superioridad competitiva para nuestros Clientes, cuando han decidido que los clásicos patrones del "más de lo mismo" ofrecen expectativas poco estimulantes de cara al futuro.

La actitud endogámica que se ha venido atribuyendo al sector, ya que su profunda regulación desde la Administración Sanitaria en aras al interés público, ha dificultado su equiparación con otros sectores más afines al libre mercado, ha acabado por originar una fuerte homogeneización en la que no resulta fácil detectar individualmente los rasgos diferenciales necesarios en las personas llamadas a liderar nuevas orientaciones. En Seeliger y Conde estamos dispuestos para ayudar profesionalmente en este empeño.

El Sector Salud, atomizado por largas etapas de próspera estabilidad, vive ahora continuamente sobresaltado por realidades y especulaciones sobre fusiones y adquisiciones en la industria, que busca en la concentración su supervivencia y mejorar su competitividad en investigación, motor de impulso reconocido pero de mantenimiento cada vez más costoso.

El brusco acortamiento del ciclo de vida de los productos, por irrupción temprana de similares o superiores terapéuticos nacidos de la mayor eficacia investigadora, o por la progresión de la oferta genérica consecuencia de la conciencia de que la Salud quizás no tenga precio pero desde luego tiene un coste, ha abocado al sector a profundas reorganizaciones internas y al establecimiento de alianzas estratégicas de diversa índole, persiguiendo la celeridad en la recuperación de la inversión.

El ámbito regulatorio desde siempre se había circunscrito a muy pocos interlocutores donde la dilatada relación era el factor clave, mientras que en la actualidad se han desarrollado dos vertientes nuevas que expanden y modifican sustancialmente el panorama, de un lado el factor internacional antepuesto al nacional y, de otro, el regional o local, nacido de la transferencia de competencias en materia de Sanidad a las Comunidades Autónomas, en el caso de España.

La clara orientación al producto y el prescriptor, propia de un sector altamente regulado y tecnificado, ha dado paso inequívocamente a un foco en el paciente, cada día más informado, y la Sociedad en general, concienciada de la importancia del cuidado de la salud, a lo que debe añadirse la influencia de la propia Administración, que preocupada por la contención del gasto, ha otorgado mayor protagonismo decisorio al consumidor final, con sus políticas de precios de referencia y desentendimiento del reembolso en ciertos fármacos clave.

La eclosión de las nuevas tecnologías y su efecto en los sistemas de información y control, entre otros, ha forzado en cualquier sector una nueva forma de gestionar las organizaciones, relativizando estructuras jerárquicas, y la redefinición de los procesos, plazos y ámbitos de decisión. Sin embargo, se observa en el sector Salud una notable demora respecto a otros sectores en reaccionar al impacto sobre los mecanismos de encuentro entre oferta y demanda, lo que permite presagiar nuevos e importantes cambios en el futuro próximo.

Es en estas situaciones de múltiples cambios coincidentes cuando aflora y puede observarse una diferente capacidad y velocidad de adaptación entre los distintos elementos de la misma cadena natural, con lo que la interlocución queda limitada y surgen desequilibrios que generan tensión. A ello quedan expuestas las relaciones entre la Industria Farmacéutica y las Administraciones Sanitarias, entre Proveedores y Clientes, entre Médicos y Delegados Comerciales o entre superiores y subordinados, por citar sólo algunos ejemplos, comportando riesgos de limitación al progreso, de pérdida de competitividad o de frustraciones profesionales.

Son en suma este tipo de cambios fundamentales que se vienen produciendo en el Sector Salud los que nos inducen a pensar que deben exigirse nuevos perfiles competenciales en quienes allí puedan detentar responsabilidades de dirección y gestión ejecutiva, por lo que desde la Práctica del Sector Salud en Seeliger y Conde nos ofrecemos a colaborar en su identificación de forma especializada pero no excluyente, sino con perspectiva global.